Este modelo tiene una elegancia discreta que enamora.
El serraje azul marino envuelve el tobillo con suavidad, mientras los bordados en el mismo tono aportan profundidad sin estridencias. Los dos botones de turquesa en las trabillas son ese detalle único que marca la diferencia.
Hechas a mano en Mallorca, estas botas cortas equilibran diseño, comodidad y carácter. Su tacón medio estiliza sin renunciar al confort, acompañándote con naturalidad en cualquier ocasión.
Una bota que no necesita esfuerzo para destacar: lo lleva en su esencia.


